Cuenco Tibetano

HISTORIA
Los cuencos tibetanos son instrumentos extendidos en el Tíbet, Nepal y también en India, Japón y China.
Su origen se remonta a un período anterior a la llegada del budismo, hace unos 3000 años. Según la tradición tibetana, el sonido de los cuencos crea una relación con lo trascendente.
Taroro siempre se ha dedicado a la investigación e importación de instrumentos de la tradición oriental de calidad, de los cuales incluso las campanas son una parte integral.
FABRICACION
El cuenco se produce en Nepal en Katmandú.
La forja de las campanas sigue criterios alquímicos con respecto a ciertos períodos del año, las fases de la luna y la amalgama de siete metales. Diferencias insignificantes en la realización y en el peso son inevitables en la fabricación no automática.
Los siete metales de los que está compuesta la aleación están asociados con los siete planetas conectados a la antigua concepción del universo. El metal es una fuerza petrificada o virtud en la capa más profunda de la materia y posee la misma naturaleza que el ingrediente activo encarnado por el planeta al que está conectado. Oro / Sol, Plata / Luna, Mercurio / Mercurio, Cobre / Venus, Hierro / Marte, Estaño / Júpiter, Plomo / Saturno.
MEDITACIÓN
La campana es adecuada para cualquier tipo de uso holístico relacionado con la práctica de la meditación y la curación. Es comprobado que el sonido influye el comportamiento humano, ondas cerebrales (ondas alpha), el sistema nervioso y en general la química del organismo. El sonido es utilizado en las perturbaciones del sueño, disfuncionalidades físicas diversas e inquietud mental.
El estuche es en homenaje